Flamencoterapia

Raquel Alvarez

Es difícil describir el flamenco, pues difícil es expresar las emociones más recónditas del ser humano. Y es así como a la vez se define, como un sentimiento tan profundo que desgarra el alma con sólo escuchar unos acordes, unas palmas, unos lamentos.

 

El sentir cómo nuestro bello se eriza sintiendo el flamenco es algo que no se puede evitar: es como si el cuerpo no pudiera mantener en su interior la enorme fuerza y sentimiento de este arte, y necesitara sacarlo de algún modo. Qué mejor forma de expresarlo que mediante la belleza de los movimientos  del cuerpo al compás de la música?  Cerrar los ojos, llenarse de sentimiento, dejarse llevar, soltar nuestros brazos, nuestras manos, para adentrarse en un fluir de emociones únicas. Y crear belleza como medio de expresión de un sentir único. Eso es para mí el flamenco.
A los 6 años de edad sentí por vez primera vez el embrujo del baile. Sin aún ser muy consciente, me sentía como un pequeño hierro atraído por un enorme imán de faldas de volantes y zapatos de tacón. En seguida empecé a tomar clases y fui descubriendo la grandeza del flamenco, a la vez que empezaba a conocerme a mí misma, mi forma de sentir y de expresar.

A los 20 años tuve la primera ocasión de dar clases en Liverpool (Reino Unido) a un grupo de adultos ávidos por empaparse de un arte atrayente y enigmático para ellos. Fue para mí una gran experiencia que me abrió el camino de la enseñanza de flamenco, que compaginé con mi propia formación hasta el día de hoy.

En mis clases me dedico a la enseñanza del baile Flamenco en su estado más puro. Considero que el Flamenco es un arte, un medio de expresión pleno para la persona. Mediante esta danza se puede expresar tanto la pena como la alegría, el dolor como la esperanza, ... creando siempre así una mezcla de sentimientos por los cuales el ser humano llega a un conocimiento más profundo de su ser, su alma. 
  Centrándonos en la Flamencoterapia, podemos decir que es un medio por el que el ser humano puede sanar tanto cuerpo físico como cuerpo emocional y espiritual, mediante movimientos llenos de belleza, fuerza y sensibilidad.

   

Loreto Utrera

Para mí, bailar Flamenco significa una forma de vivir, conectando con el alma, el corazón y el sentimiento. Es un baile que goza de gran libertad en el momento de interpretarlo, en cuanto al fluir de las emociones y los sentidos. Apasiona, estremece y enigma al que lo presencia. Las palabras que más lo definen son pasión, fuerza y pureza.

La danza, como medio de expresión, constituye un pilar fundamental para la persona, tanto en su ámbito emocional, físico y terapéutico. El Flamenco, a su vez, potencia las cualidades más primitivas del ser, ya que es un baile de raíz y gran sentimiento, a todos los niveles.

En mis clases me dedico a la enseñanza del baile Flamenco en su estado más puro. Considero que el Flamenco es un arte, un medio de expresión pleno para la persona. Mediante esta danza se puede expresar tanto la pena como la alegría, el dolor como la esperanza, ... creando siempre así una mezcla de sentimientos por los cuales el ser humano llega a un conocimiento más profundo de su ser, su alma.

Centrándonos en la Flamencoterapia, podemos decir que es un medio por el que el ser humano puede sanar
tanto cuerpo físico como cuerpo emocional y espiritual,
mediante movimientos llenos de belleza, fuerza y sensibilidad.
Para poder expresar es necesario sentir, así como para poder sentir es necesario observarse, conocerse, aceptarse y amarse. Centrarse en uno mismo en el momento de realizar una clase de Flamencoterapia es primordial para que el fruto del trabajo sea producente y excelente.

Clases Semanales:__
45 € / mes (una vez por semana)
 
Seminario Intensivo:__
35 € un día
  65 € dos diás

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